Es una técnica de enfriamiento utilizando agua en vez de disipadores de calor y ventiladores, logrando así excelentes resultados en cuanto a temperaturas, y con enormes posibilidades en overcloking.
El agua, y cualquier líquido refrigerante, tienen mayor capacidad térmica que el aire. A partir de este principio, la idea es extraer el calor generado por el microprocesador(o los microprocesadores), la tarjeta gráfica el chipset de la placa, la memoria RAM y el o los discos duros, fuera del chasis del ordenador apoyándonos en un circuito cerrado de agua, enfriándola una vez fuera de él.
Todos los sistemas de refrigeración líquida deben contar con varios componentes básicos: el bloque de agua, generalmente de cobre o aluminio, donde se produce el intercambio de calor entre el agua y el componente, el circuito de agua (conjunto de tubos por los que fluye el líquido refrigerante), la bomba que genera la circulación del líquido, el radiador (componente que enfría el agua del circuito mediante tubos muy finos que pasan el calor al aire) y los ventiladores que lo enfriarán.
Con estos sistemas se consigue enfriar el ordenador en su conjunto ya que a diferencia de los sistemas tradicionales no se disipa el calor dentro del chasis del ordenador, además ha quedado probada su eficacia frente a otros sistemas, generalmente más ruidosos pero más baratos, basados en aire.









